13 septiembre 2011

Mi primera experiencia en un restaurante coreano

En la noche de ayer tuve la opurtunidad de probar comida coreana de la auténtica; aunque para ello tuviera que hacerme unos cuantos kilómetros desde Murcia a Valencia.
El restaurante se llama Yuk Mi. Se encuentra en el barrio de Patraix (Valencia) en la calle Salavert.
Se trata de un local pequeño pero acogedor. Los propietarios son un matrimonio encantador y educado. Ella es quien se encarga de atender a los clientes mientras que su marido es quien cocina los platos más elaborados. Además, justo al lado, tienen otro local de medicina tradicional coreana. Él es médico.
Fuimos los primeros clientes esa noche, así que la ajumma estuvo contándonos cosas sobre Corea. Enseguida se dio cuenta de que yo estaba muy puesta en el tema y me preguntó si me gustaban los "culebrones" (Por cierto, hablaban muy bien el español). Yo le dije que me encantaban los dramas, así que ella añadió que mucha gente viene porque lo ha visto en los dramas, jajaja.
La cocina es toda casera. Ella nos aseguró que su restaurante no es de comida comercial, sino que si algo es picante, lo es porque así es. Todo lo cocinan al instante. No tienen platos preparados salvo el kimchi y ciertos productos que necesitan una elaboración previa.
Cuando nos ofreció la carta he de reconocer que me dolió el bolsillo. Barato no es. Hubiesemos pedido una botella de soju para beber mientras comíamos (Tal y como vemos en los dramas) pero la botella costaba 16€. Mejor lo dejábamos para el chupito final.
Supongo que traer el soju de importanción debe de costar pero me chocó mucho su precio ya que en Corea se vende por un 1€ (Equivalente más o menos al won)




Un plato que nunca debe de faltar es el Kimchi (김치). El plato picaba bastante aunque ajumma nos dijo que ellos se lo tomaban incluso más picante. Estaba realmente bueno y aunque después de comer un trozo, ibas director a beber de la copa, engancha a seguir comiendo.


Nuestro plato principal fue Bulgogi (불고기) que consiste en ternera marinada con soja, azucar, aceíte de sésamo y ajo. Bulgogi significa "carne de fuego".


Mi postre. Yogur con nueces y miel. Es un postre sencillo de hacer así que seguro que en casa lo hago.


Chocolate blanco y negro con galleta.
No tenía carta de postres. Fue ella misma quien nos lo sugirió.

Como no pudimos pedirnos una botella de soju, nos pedimos unos chupitos. Por supuesto no podía irme sin probar esta bebida.
Ahora entiendo por qué se emborrachan tan pronto con dos o tres botellas que parecen 1/5 de cerveza. No es que sea muy fuerte aunque para nada es como el sake. Si tuviera que compararlo con alguna bebida sería con el orujo de hierbas (No sé si conoceréis esta bebida). Se bebe bien pero sube rápido.
Me quedé con las ganas de llevarme una botella para casa pero supongo que será cuestión de buscar en la red de algún lugar que las venda a buen precio. 16€ me parece un precio excesivo.

A nuestro lado teníamos unas botellas inmensas de licor en conserva. Eran de gingseng seco y gingseng fresco. Mi chico se animó a probar el fresco ya que le dijo que era el más fuerte. Y lo era. Además del fuerte sabor a alcohol, sabe como a tierra. A mi no me gustó pero a él le gustó más que el soju.

En resumen estuvo genial, aunque habríamos pedido más platos si no fuese porque sus precios son algo elevados. El trato fue agradable, como si estuvieses en casa pero, faltó ambientación musical. La comida excelente. Comida coreana 100%
Esperamos poder repetir. Vimos otro restaurante coreano en Valencia pero en el cartel de la puerta decía que cerraban domingos por la noche, lunes y martes por descanso del personal. Supongo que nos probaremos un sábado.

1 comentario:

  1. Wow! que experiencia tan lida :) yo fui hace como dos meses también a un restaurante coreano por aca en México y es una experiencia muy agradable y deliciosa aunque he de confesar que a nosotros si nos miraban como: estas locas ¿que? jaja pero nosotras encantadas :D por ahi hay tiendas donde venden productos coreanos exclusivamente y vegetales para los platillos que hacen, pero la verdad me daba pena entrar porque con ver como nos veían se me quitaban las ganas ( son muy serios :S y los mexicanos no lo somos tanto ) cuando al fin me anime a entrar a una, fue porque ahi trabajaba una mexicana por lo tanto me sentí un poco mas libre de preguntar :P pero al final termino atendiendonos una coreana de lo mas linda y amable, que con lo poco que ella hablaba español le entendi tooodo lo que me dijo... o eso creo jaja me quedaron ganas de regresar a su tienda y eso are, espero en poco tiempo...
    un beso Vero y gracias por compartir tu experiencia

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